Burbujas y otras cajas invisibles

El sistema educativo está basado en un modelo productivo definido en la revolución industrial por la necesidad de formar en especializaciones. Lo que en un momento había sido una mejora considerable de aporte a la sociedad a nivel educativo, a la larga se ha convertido en un problema difícil de transformar.

Vivimos en burbujas profesionales que atoran nuestras capacidades creativas y a pesar de que ya existen muchas profesiones híbridas y otras tantas tan novedosas que el propio sistema educativo no integra, todavía arrastramos «taras» que no permiten desarrollarnos de manera óptima a todos los niveles.

A medida que me he ido introduciendo en el mundo del branding y alejándome del maketing pude experimentar cómo salía de una burbuja y me adentraba en otra. Por eso, tras la reflexión que despertó en mí ser consciente de ello hemos querido hablarte de ello en este post: sobre burbujas y otras cajas invisibles.

Empecemos a situarnos ¿Te suena eso de pensar «out of the box»? Se solicita mucho en el mundo creativo.

Otra cosa es que realmente lo consigamos.

Creemos que sí, pero no.

Esto ocurre por lo comentado, la sociedad y el sistema educativo no hace más que presionarnos para ser super-mega-especialistas y además juzga injusta y negativamente lo que se salga de la especialización. En busca del expertise ideal, en esta sociedad, todo lo que nos saque de ser expertas será mediocre.

Está claro que es más fácil catalogar e identificar cuando existe una especialidad, no lo vamos a negar, pero otra cosa diferente es que en ese tipo de especialización, a caja cerrada, se obtengan más beneficios que de cualquier otra manera.

Ahí ya es donde vamos a cuestionarnos el tema.

Está claro que el perfil experto y especialista es necesario, pero ¿hasta qué punto debe estar el mundo plagado de este perfil? ¿de qué manera esto puede perjudicar a los profesionales? Y más concretamente ¿Cómo impacta este enfoque de especialización en ámbitos como el marketing o el branding?

Lo que las burbujas son para las personas

Las burbujas profesionales en realidad son habitadas por personas, pero es que además estas personas pertenecen a más burbujas que solamente la profesional.

Entendemos la burbuja como una fuente de información de la que bebemos. Es el entorno que elegimos: lo que estudiamos, lo que leemos, las personas a las que admiramos… Todos los elementos que componen nuestro entorno construyen nuestras burbujas: profesionales y personales.

Cuando eres fan de un estilo cinematográfico sueles negarte a disfrutar de otros. Cuando tienes hijos y/o hijas te metes en una burbuja familiar diferente a la de otras personas que no los tienen… Y así con todo. Como la pizza, con o sin piña.

Esta manera de comportarse y este entorno cerrado genera un esquema de pensamientos muy predecible, patrones, que ciertamente hace a nuestro cerebro sea mucho más ágil y eficaz, pero también nos complica mucho la vida en ámbitos creativos.

Nos limita.

Las burbujas son una zona de confort formidable, pero pueden convertirse en la lápida de nuestra identidad y por supuesto, de nuestra creatividad y pensamiento crítico.

Como ejemplo que ha despertado esta reflexión, mi recorrido profesional ha sido muy peculiar. Al ser una persona inicialmente autodidacta y además neurodivergente con una gran autoexigencia hacia la coherencia continua (sí, tarea imposible porque el ser humano es contradictorio) he tenido que ir entrando y saliendo de las burbujas para ir construyendo mi trabajo, mi metodología y mis marcas de manera que pudiera desarrollar un estilo de vida que pudiera sostener personal y profesionalmente.

Esto no te lo enseña nadie.

El sistema educativo entiende que todas las personas con 14 años tendrán las mismas capacidades, habilidades e incluso el mismo nivel de motivación. No solo esto, sabemos que el sistema educativo tradicional ahora mismo no satisface las necesidades sociales, personales, académicas, … Pero lo más trágico es que no nos prepara para ponernos en activo, para poder desarrollarnos profesionalmente más allá de los estudios teórico-formales.

Por este motivo con mis retos personales provocados por ser una persona neurodivergente en una sociedad mayoritariamente neurotípica, la educación a distancia, autodidacta, personalizada y filtrada por mí misma, ha sido la manera ideal en la que he conseguido sostener mi vida (personal y profesionalmente) con los mejores resultados.

Esta manera ha sido no pertenecer a ninguna burbuja por mucho tiempo, o más bien, entrar y salir de cada una de ellas con bastante asiduidad.

¿Qué hemos encontrado en el área del márketing y del branding? Ahora te lo compartimos.

Burbujas profesionales Branding y Marketing

Burbuja del marketing y burbuja del branding

Cuando empecé a introducirme en el mundo del marketing sentí enorme rechazo hacia las promesas. Las promesas creadas desde el marketing, porque las creadas desde el branding son totalmente diferentes.

Esto lo sé hoy. En su día no entendía muy bien las diferencias. Le ocurre a muchas personas. De hecho, y por el tema que nos ocupa, le ocurre incluso a profesionales del marketing que no entienden el concepto moderno del branding.

Este es solo un ejemplo de lo que ocurre cuando estás en una burbuja tan metida que no miras a tu alrededor o, más bien, fuera de ella.

Si solo bebes de una fuente de información no podrás entender qué otros componentes influyen en tu propia profesión.

Esto se ejemplifica muy bien en ámbitos de la construcción. La persona obrera no suele llevarse muy bien con la que se encarga de los planos. Una cosa es diseñar y otra cosa distinta es poner los ladrillos.

De la teoría a la práctica sabemos que hay un gran trecho y también entre especializaciones, pero ¿lo tenemos realmente en cuenta cuando desarrollamos nuestra profesión?

En el ámbito docente, como otro ejemplo, ocurre que si estas personas encargadas de enseñar la teoría no están en activo, dada la velocidad a la que todo evoluciona, quedan obsoletas. De pronto son docentes poco actualizados, conservadores e incluso desmotivadores.

Acabo de mencionar unos cuantos ejemplos de cómo las burbujas pueden afectar a tu sector profesional, pero vamos a adentrarnos más específicamente a cada sector de los mencionados en este apartado.

Burbuja del branding

En el ámbito del branding existe poca divulgación activa y en el marketing demasiada. Esto hace que se genere una burbuja de conocimiento que gira en torno al marketing con un gran desconocimiento de una de las disciplinas más importantes para la creación de empresas: el branding.

Por otro lado también encontramos una especie de elitismo en el sector del branding que provoca que las personas que se quieran especializar y abrir camino en el sector lo tengan algo complicado.

El sistema educativo no integra el branding como hoy lo trabajamos y entendemos de manera integral e imperial pero es que incluso se enseña como una especialización que en muchos casos solamente se menciona en relación a la identidad de marca.

Aunque también podemos encontrar buenas formaciones independientes, privadas o alternativas, lo cierto es que no siempre son accesibles, sea a nivel económico o sea porque no se encuentran fácilmente.

Además es un sector donde parece que solo el perfil senior puede tener un lugar de relevancia.

A esta burbuja es difícil entrar, pero desde el exterior es bastante difícil encontrarla porque es prácticamente invisible. No porque no exista sino por su gran altura.

Si es difícil acceder a esta burbuja es por todos los motivos anteriormente expuestos: cierto elitismo, dificultad formativa genuina, falta de divulgación y compleja accesibilidad.

Las personas que pertencen a esta burbuja no se encierran en ella, la verdad sea dicha, porque beben de muchas fuentes: disciplinas humanísticas, diseño, marketing… Pero el problema de esta burbuja está en lo invisibles que se vuelven para los demás. Algo que perjudica al propio sector.

Burbuja del marketing

La burbuja del marketing es muy diferente a la del branding y la principal diferencia es que, así como la del branding se sitúa tan alto que apenas se puede ver, la del marketing es enorme y muy luminosa. Se ve a leguas.

Todo es marketing. ¿Todo es marketing?

Sabemos que no, pero así se percibe.

Esta burbuja es muy dura, cerrada y una vez que entras es complicado salir ya que, dentro de esta burbuja, existen muchas otras basadas en especialidades dentro del marketing.

Así nos encontramos a profesionales del marketing que operan sin branding o creen que han innovado en su propuesta de valor por incluir servicios que otras disciplinas ya trabajaban.

Creemos que innovamos, y sí, lo hacemos, pero solo dentro de nuestra burbuja.

Innovar dentro de la burbuja, sin haber asomado la cabecita en otras burbujas del sector, significa que quizás la gran idea innovadora ya existe.

Y ahí es cuando sucede que nos apropiamos de servicios ajenos que no nos corresponden o más bien que no sabemos desarrollar, y nos hacemos responsables de áreas o detalles que en realidad no manejamos.

  • El ejemplo más relevante porque nos afecta de manera directa, es encontrar servicios de marketing que definen partes de una plataforma de marca como pudiera ser la definición de valores y propósito sin definir personalidad, posicionamiento…etc.
  • Otro ejemplo podría ser el desarrollo de una identidad de marca sin previa construcción de la plataforma, sin valores, sin personalidad… solo la construcción de un logo.
  • Otro ejemplo más sería construir una landing page de venta con unos textos elegidos únicamente pensando en triggers de compra sin haber tenido en cuenta toda la identidad de la marca, incluida la verbal.

Esto ocurre cada día, más que nada, porque nos encerramos en burbujas.

Pero nos pisamos, no trabajamos en equipo y, lo que es peor, no crecemos ni hacemos crecer realmente a nuestros clientes.

Conclusión

Esto lo estamos criticando y señalando, pero también lo hemos vivido.

Hemos pecado. Es difícil no verse atrapada en una burbuja cuando empiezas a ahondar en una profesión… Incluso aunque tengas un perfil multipotencial, evitar sesgos profesionales, de cada burbuja, no es sencillo. Es una tarea consciente y constante que parte desde la humildad y el pensamiento crítico.

Por eso precisamente queríamos compartir este artículo, para animar a cualquier profesional a sentir curiosidad por el trabajo colaborativo, en equipo, por aprender un poquito de otras cosas y no solo sobre lo que tú te dedicas a hacer…

Para confesar que no somos perfectas pero luchamos por mejorar, aprender y crecer desde la humildad.

Para abanderar una visión integral, informada y profesional más allá de la especialización.

Para hacer a las burbujas más permeables gracias a un toquecito de pensamiento crítico y curiosidad.

¿Cómo lo ves tú? ¿Te has sentido alguna vez dentro de alguna burbuja? ¿Has identificado algo nuevo gracias a este artículo?

Te leemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio